La renta variable (II): índices y fondos de inversión

bolsa-NYEn esta entrada voy a seguir hablando sobre la renta variable, centrándome en conceptos muy importantes, como son los índices y los fondos de inversión.

Índice bursatil: Un índice bursatil es una forma de representar, mediante un valor, la evolución de un conjunto de acciones.

El más conocido en España es el Ibex35, que representa la evolución de las 35 empresas de mayor capitalización de España. Realmente es un índice poco representativo, ya que seis empresas representan el 64% del mismo (Santander, Telefónica, BBVA, Inditex, Iberdrola y Repsol).

Otros índices internacionales son el S&P500, que representa a las 500 empresas de mayor capitalización en USA, Eurostoxx 50 (eurozona),  DAX 30 (Alemania), CAC 40 (Francia) o Nikkei 225 (Japón). El número que acompaña al índice indica el número de empresas que componen el mismo.

Hay otros índices, como los MSCI o FTSE, que no sólo abarcan las empresas de mayor capitalización, sino que tienden a representar mercados enteros, incluyendo empresas medianas y pequeñas: MSCI Europe, FTSE Emerging markets, MSCI World…

La forma más habitual de ponderar las diferentes compañías dentro del índice es por capitalización, es decir, proporcionalmente a la capitalización de la compañía en ese momento, que se calcula multiplicando el número total de acciones por su cotización. Por ejemplo, Apple, que es la mayor empresa del mundo por capitalización (567.290 millones de dólares) tiene un peso del 3,36% en el S&P500.

Fondos de inversión: Los fondos de inversión son instrumentos de inversión colectiva, que permiten al inversor diversificar su patrimonio de manera sencilla y no tener que preocuparse constantemente de cotizaciones, mercados, etc…

A los inversores de un fondo de inversión se les denomina partícipes y la inversión se materializa mediante la adquisición de participaciones del mismo, que tienen un determinado valor liquidativo, que se actualiza a diario.

El fondo de inversión suele tener uno o varios gestores, que son los que se encargan de ir invirtiendo el patrimonio del fondo a cambio de una comisión.

Una de las grandes ventajas de los fondos de inversión es que se puede traspasar el patrimonio de un fondo a otro sin tener que pagar a Hacienda por las plusvalías, ya que sólo se tributa por las mismas en el momento de la venta.

Los fondos pueden ser de gestión activa (la mayoría de ellos) o gestión pasiva (también llamados indexados).

En los fondos de gestión activa, el gestor intenta seleccionar un conjunto de acciones con el fin de batir un determinado índice bursátil. Por ejemplo, el fondo Metavalor, de la gestora Metagestión, invierte en acciones españolas y su índice de referencia a superar es el Ibex35. Adjunto ficha del fondo como ejemplo: ficha Metavalor julio 2014 

Las comisiones de gestión de este tipo de fondos son bastante altas y oscilan entre un 1,5% y un 2% anual sobre la inversión. Diariamente se descuenta la parte proporcional de esta comisión y ya aparece restada en las rentabilidades que publica el fondo. También puede haber comisiones de depósito, aunque habitualmente no se cobran en España.

En el caso de los fondos indexados o de gestión pasiva, el gestor se “conforma” con replicar un determinado índice y su única preocupación es que la composición del fondo se asemeje lo máximo posible al índice. Por ejemplo, el fondo Amundi Funds Index Equity Europe – AE replica el índice MSCI Europe, que representa todo el mercado europeo.

Las comisiones que se aplican en este tipo de fondos son bastante más bajas que en el caso de los fondos de gestión activa. En el caso del fondo de Amundi anterior es de sólo el 0,15% (unas 10 veces más barato que un fondo de gestión activa).

La mejor forma de adquirir un fondo de inversión es a través de entidades especializadas, como son Renta4, Selfbank, Inversis, etc… y no a través de bancos tradicionales, que tienen menor variedad y operativa más complicada.

En próximas entradas que dedique a las inversiones me centraré en la inversión pasiva y sus ventajas, así como en un tipo de activo que ofrece muchísima más variedad que los fondos de inversión indexados a la hora de replicar índices: los ETF.