Project Management Professional (PMP)

pmi_logoDespués de unos meses de parón, vuelvo a escribir en el blog. Uno de los motivos de la inactividad del blog ha sido la dedicación que me ha llevado obtener la certificación PMP, que acredita la capacitación para la gestión y dirección de proyectos.

La certificación PMP está reconocida internacionalmente y la concede el Project Management Institute (PMI), que es la institución estadounidense que regula esta certificación, su metodología y los exámenes.

Sí, he dicho exámenes, porque para obtener la certificación, además de acreditar 4500 horas de experiencia en gestión de proyectos y hacer un curso de formación con un mínimo de 35 horas, hay que superar un examen bastante duro de 4 horas de duración, en el que hay que contestar 200 preguntas tipo test en una especie de contrarreloj que pone a prueba tu resistencia mental.

En el mes de febrero dio comienzo un curso de preparación para obtener la certificación PMP, organizado por Caminos Euskadi. Inconsciente de mí, me apunté, y cuando me quise dar cuenta de la dedicación que suponía, ya era demasiado tarde. Afortunadamente, me presenté en mayo al examen y todo salió bien, por lo que ya tengo la certificación.

¿Qué es realmente el PMP?

Como ya he indicado, es una metodología que viene desde Estados Unidos, reconocida internacionalmente, para la gestión de proyectos. Es una especie de guía, que indica unas pautas a seguir durante la vida de un proyecto, concediendo mucha importancia a seguir los procedimientos que se establezcan, documentar todo por escrito y la integridad ética y profesional del Project Manager y su equipo. Esa metodología viene recogida en el PMBOK, que es una publicación de casi 600 páginas de extensión.

¿Qué es un proyecto?

Según la propia definición que viene recogida en el PMBOK, “un proyecto es un esfuerzo temporal que se lleva a cabo para crear un producto, servicio o resultado único”. Por lo tanto, un proyecto puede ser desde diseñar y construir un puente, hasta crear una aplicación móvil o lanzar al mercado un nuevo modelo de fregona.

Lo bueno de esta metodología es que se puede aplicar a cualquier tipo de Proyecto en cualquier parte del mundo.

¿Cómo se organiza la metodología?

Existen 47 procesos de dirección de Proyectos dentro de 5 grupos de procesos y 10 áreas de conocimiento.

Los grupos de proceso son: Inicio, Planificación, Ejecución, Control y Cierre.

Las áreas de conocimiento son:

  • Gestión de la integración
  • Gestión del alcance
  • Gestión del tiempo
  • Gestión de costes
  • Gestión de la calidad
  • Gestión de los recursos humanos
  • Gestión de las comunicaciones
  • Gestión de riesgos
  • Gestión de las adquisiciones
  • Gestión de los interesados

Cada uno de los procesos tiene una serie de entradas, unas herramientas y técnicas y unas salidas. Para el examen, aunque no hay que sabérselas todas de memoria, es bastante importante tener claro en los casos más importantes lo que son entradas y salidas.

¿Cómo implemento todo esto en la vida real?

Al principio puede parecer que todo esto tiene escasa utilidad práctica o sólo sirve para grandes Proyectos, pero una vez que interiorizas la filosofía del PMP, te das cuenta de que no hace falta aplicar los 47 procesos en todos los proyectos en los que trabajes. Lo más sensato es analizar el proyecto en el que estás trabajando y decidir cuáles de esos procesos encajan mejor con el mismo.

Lo bueno de esta metodología es que cada uno puede personalizar los diferentes procesos de la forma que considere mejor, adaptándolos a su forma de trabajo o de su organización, ya que el PMBOK es una guía muy genérica en el que se describe todo de forma bastante superficial.

Uno de los conceptos más importantes es lo que se denomina Acta de Constitución. Personalmente creo que en cualquier proyecto debería hacerse ese Acta de Constitución, aunque sea a nivel interno de la empresa, donde se resuman los puntos más importantes del Proyecto.

También es muy importante tener claro el alcance del proyecto, conocer quiénes son los diferentes interesados, así como los riesgos.

Una de las cosas que me parecen más interesantes han sido las “lecciones aprendidas”: cuando acabamos un proyecto es importantísimo reunirnos con nuestro equipo y compartir lo que ha salido bien, lo que ha salido mal, el por qué y cómo se solucionaron los problemas. Todo esto se debería dejar documentado, de forma que esas “lecciones aprendidas” pasen a ser un activo de la organización.

Mi opinión

La verdad es que cuando decidí obtener la certificación PMP no tenía muy claro lo que era y me habían comentado que el temario era bastante árido. Después de visto, he de confesar que la metodología me ha gustado bastante, ya que se adapta muy bien a mi forma de pensar y ver las cosas. Realmente gran parte de los procedimientos ya los ponía en práctica, pero como muchas cosas en la vida, no los documentaba.

Otra de las cosas que me ha gustado es que se puede aplicar a cualquier tipo de proyecto, independientemente del sector en el que se trabaje, ya que la metodología es común para cualquier proyecto.

Lo que no me ha gustado nada es el formato del examen y el hecho de que todo lo que rodea al examen sea tan opaco, ya que ni siquiera se sabe cuál es el porcentaje de acierto necesario para aprobar (está entre un 65% y un 70%).

El gran reto es empezar a poner todo esto en práctica, poco a poco,  aplicándolo en el día a día.