Magallanes Value Investors

magallanes_altaEscribo esta entrada porque hoy mismo he realizado una pequeña modificación en mi cartera de inversión, que no afecta en esencia a la misma, pero hace que esté más diversificada.

Hasta hoy, gran parte de la renta variable europea la tenía concentrada en un plan de pensiones de Bestinver, una gestora española que hasta el momento era la referente en “value investing” o inversión en valor en España. La gestora tenía unos resultados históricos sensacionales, pero en los últimos tiempos ya no eran capaces de batir a los índices, tal y como habían estado haciendo hasta hace poco. Una de las razones podría ser que el fondo había ido creciendo hasta alcanzar un tamaño que ya no les permitía comprar empresas pequeñas, tal y como hacían hace años, y habían tenido que optar por empresas de gran capitalización.

Además, hace poco más de un año, los gestores abandonaron la compañía, propiedad de Acciona, perdiendo también un gran número de partícipes, que huyeron al ver que había un cambio de gestores. Esos cambios se vieron acompañados de una caída en la cotización del fondo. Yo opté por no tomar decisiones “presa del pánico” y no he hecho nada hasta ahora. Pasado un tiempo prudencial, he tomado como decisión traspasar parte del fondo de pensiones de Bestinver a uno nuevo que oferta una nueva gestora que se llama Magallanes. El único motivo para tomar esta decisión es que consideraba que tenía un porcentaje alto de la cartera concentrado en una gestora y prefería diversificar.

Este cambio no afecta para nada en el modelo de cartera, ya que he cambiado inversión en valor en compañías europeas por el mismo concepto.

Magallanes es una nueva gestora de fondos, con poco más de un año de vida, que dirige Iván Martín, un gestor con una trayectoria contrastada en value investing. En principio suelo huir de la gestión activa, tal y como he comentado en anteriores entradas, pero en el caso de los planes de pensiones, salvo los indexados de ING, no encuentro una buena oferta que me convenza, por lo que he optado por planes de pensiones de gestoras que inviertan en valor.

Tampoco pretendo hacer publicidad de la gestora, pero he pensado que podría ser interesante comentar en el blog esta alternativa a los planes de pensiones tradicionales.

¿Y qué demonios es el Value Investing?

Es una forma de invertir, que busca comprar buenas compañías que han sido “injustamente” castigadas por los mercados, por lo cual se pueden adquirir a precios bajos. El inversor en valor lo que hace es seleccionar una serie de empresas y les asigna un valor objetivo, en función de la información obtenida de los estados financieros principalmente. La compra se realiza cuando exista una diferencia grande entre su cotización y la valoración que ha realizado, es decir, cuando exista un potencial de revalorización alto. Cuando la empresa se revaloriza y se acerca al valor objetivo que ha calculado el gestor, se vende y con la liquidez se buscan nuevas oportunidades.

Ni que decir tiene que cuando se producen caídas irracionales de los mercados, es el momento que aprovechan los inversores en valor para adquirir compañías a precios muy atractivos. Eso es precisamente lo que está ocurriendo ahora: mientras gran parte de los inversores huyen despavoridos de la renta variable, este tipo de gestoras están comprando. Si una empresa es buena y está obteniendo beneficio, debería dar lo mismo que la bolsa de Shangai arrastre al IBEX35, digo yo.

Me gusta a priori esta forma de inversión, porque siempre he pensado que en esto de la bolsa comprar barato generalmente es comprar bien (siempre que compres buenas empresas, claro, y no birrias como Bankia).

En futuras entradas publicaré monográfico sobre la inversión en valor y los criterios que se siguen.

Un nuevo año

Al igual que hice el año pasado, voy a iniciar este año con un post en el que hago un repaso a lo que he estado haciendo durante el 2015, en lo relacionado con la temática del blog, naturalmente.

El año 2015 ha sido un año bueno para mí, tanto a nivel personal como profesional. He escrito bastante poco en el blog, aspecto que quiero solucionar este año, creando como mínimo una entrada al mes.

Desde el punto de vista profesional, en lo que se refiere a mi actividad principal, que es la ingeniería civil, ha sido un año con bastante actividad. No es comparable a lo que era antes de la crisis, pero tampoco nos podemos quejar. Parece que las perspectivas tampoco son malas de cara al año que viene, por lo que habrá que cruzar los dedos para que así sea. En cualquier caso, creo que hemos aprendido a vivir con esa incertidumbre que nos acompaña en los últimos años.

En cuanto a proyectos de innovación, el año pasado he estado participando principalmente en dos proyectos, que en estos momentos se encuentran un poco parados por diversas circunstancias, pero que espero que podamos retomar cuanto antes:

Alarte: Es un proyecto en el que participo como promotor y que persigue la puesta en valor de un activo creado por Tecnalia.  El proyecto consiste en la monitorización de forma remota de taludes en el ámbito de obra civil, con el fin de medir movimientos y predecir desprendimientos de tierras antes de que éstos se produzcan.

Desprendimiento

Creo que es un proyecto muy interesante, con base tecnológica y además relacionado con un campo que conozco a la perfección.

Espero que tengamos éxito, pero todavía queda un largo camino que recorrer.

MyPhonePass: Se trata de una idea que surgió hace ya algún tiempo, y que consiste básicamente en la digitalización de los carnets de socios de equipos deportivos (fútbol, baloncesto…) de cara a poder acceder a los estadios y recintos deportivos utilizando el teléfono móvil. El verdadero punto fuerte estaría en la posibilidad de realizar el préstamo del carnet a un amigo vía smartphone en el caso de no poder asistir a un partido.

MyPhonePass

 En cuanto a la formación, durante la primera mitad del año estuve realizando un curso para acreditarme como Mediador en asuntos civiles y mercantiles. En breve voy a tener la oportunidad de poner en práctica algunos aspectos tratados en el curso, por lo que creo que esta formación me va a servir para ampliar el abanico de salidas profesionales.

También he intentado estar al día en lo relacionado con la tecnología e internet. En mayo asistí a la cita anual organizada por Spri – Enpresa digitala, en la que se repasa toda la actualidad tecnológica. Este año tampoco fallaré a la misma.

Para finalizar, comentar lo referente a las inversiones. Algunos conocidos se han iniciado también en este mundo con suerte dispar. La verdad es que es complicado dar consejos en este campo, ya que para los que hayan comenzado a invertir a partir de verano el año habrá sido catastrófico. Mi idea para este año es continuar con mi filosofía de inversión y realizar algún curso de formación que tengo en mente. El año pasado realicé un curso de Value Investing on-line, que resultó ser muy interesante, sobre todo para refrescar o aclarar muchos conceptos que tocamos de manera bastante superficial en el Máster.

En cuanto a la cartera de inversión propiamente dicha, este año lo que he hecho es unificar todos los activos destinados a mi jubilación (fondos de inversión, ETFs y planes de pensiones) en una única cartera. El resultado es más o menos el siguiente:

Cartera Igor

 Mi intención sería dar algo de más peso a la renta variable de Estados Unidos en los próximos años, hasta un porcentaje del 20%.

¿Y cuál ha sido la rentabilidad de esta cartera en el 2015?  Pues después de todas las caídas que ha habido a partir de verano, he acabado el año con un 7,43% de rentabilidad, que no está nada mal, sobre todo si lo comparamos con la rentabilidad del IBEX35 este último año. Este 2016 no ha empezado nada bien, pero hay que verlo como una oportunidad de comprar acciones de buenas empresas a un precio bajo

Biosyncaucho

BiosyncauchoHace unos días se celebró un “Pitch&Pintxo” organizado por el Entrepreneurs Club de Tecnalia Ventures.

Este tipo de eventos consisten en una presentación de nuevos proyectos o casos de éxito, en un ambiente distendido, donde se puede ampliar además la red de contactos.

 

En la presentación de Biosyncaucho participaron los responsables del Proyecto, Jesús Torrecilla (TECNALIA Ventures) y José Ramón Ochoa (TECNALIA), así como José Tesán (KEREON), inversores en el presente Proyecto.

La charla resultó muy interesante, ya que se puede ver el enfoque de un proyecto de este tipo desde diferentes puntos de vista: promotor-investigador-inversor, así como las dificultades que encuentra cada uno de los participantes.

¿Qué es Biosyncaucho?

Como ellos mismos definen, Biosyncaucho es una empresa de base tecnológica cuyo objetivo es el desarrollo de productos químicos de alto valor añadido a partir de materias primas renovables.

En concreto, el proyecto nace con la intención de producir el compuesto 1,3 Butadieno a partir de biomasa.

¿Qué 1,3 Butadieno y para qué sirve?

Butadiène

1,3 Butadieno es un alqueno que se produce en la destilación del petroleo.

Cerca del 75% del 1,3-butadieno que se manufactura se usa para fabricar caucho sintético, que es utilizado en la producción de neumáticos.

 

¿Qué oportunidad ha detectado Biosyncaucho?

En la actualidad la industria petrolera está realizando algunas modificaciones en algunos procesos, que están dando como resultado una disminución en la producción de 1,3 Butadieno, que es en realidad un subproducto de la industria petroquímica.

El resultado de esta disminución en la producción es un incremento de los precios del compuesto, que irá en aumento en los próximos años, así como la demanda de este producto.

Biosyncaucho dispone de varias patentes para realizar la producción de 1,3 butadieno a partir de materia vegetal a un precio muy competitivo.

Situación del Proyecto

Biosyncaucho se ha constituido como empresa hace pocos meses y se encuentra en una fase inicial. Antes de la constitución de la empresa hay un trabajo previo de varios años de investigación por parte de Tecnalia, para desarrollar el proceso de obtención del compuesto y patentarlo.

Se trata de un Proyecto a largo plazo, que necesita de varios años hasta poder llegar al momento de la industrialización del producto, con muchas incertidumbres y una necesidad de inversión de capital muy importante.

Conclusión

Me pareció muy interesante la charla, sobre todo por el hecho de poder conocer el punto de vista de los inversores. En este caso la participación de Kereon es muy importante, ya que no se trata de un inversor que sólo busca rentabilidad en los proyectos en los que invierte.

Según ellos mismos indican, también buscan ” proyectos empresariales con potencial de crecimiento en base a la innovación”, en los que Kereon pueda suponer un impulso en su trayectoria.

Con lo expuesto anteriormente, creo que Biosyncaucho puede ser una bonita oportunidad de negocio a la que deseo todo el éxito del mundo. ¡Estaremos atentos a nuevas noticias!

¿Tienes una startup?

Tienes una StartupTras una temporada sin escribir en el blog, vuelvo a la carga con nuevas entradas. En las próximas publicaciones hablaré de algunos de los libros que he leído este verano.

El primero de ellos es “¿Tienes una Startup?”, de Luis Martín Cabiedes, uno de los inversores en startups más relevantes en España.

El libro me ha gustado, y mucho. Es más, creo que es el mejor libro que he leído últimamente sobre esta temática.

En primer lugar, está escrito por alguien que es un inversor de éxito, y no un teórico. Comienzan a aburrirme tremendamente los “vendedores de humo” que se dedican a escribir libros, dar conferencias, etc, y nunca han salido al mundo real a montar una empresa. De hecho en el prólogo del libro el propio autor habla de esto mismo y anima a los emprendedores a que “dejen de emprender y se dediquen a crear una empresa”.

Se trata de un libro muy ameno, escrito con un estilo muy directo, sin tecnicismos ni cosas raras y con mucho sentido común. Durante su lectura el autor me ha arrancado más de una sonrisa y también alguna carcajada con alguna de las anécdotas que cuenta. Muchas veces te sientes identificado con muchos de los tópicos y situaciones que se describen en el mismo.

El libro comienza realizando un análisis de la actualidad del universo emprendedor en España. En estos momentos, el autor, tiene la impresión de que existe una burbuja en todo esto de las startups y lo que se mueve alrededor, por lo que se ha vuelto cauteloso. Hay “demasiada gente montando shows y demasiada poca montando negocios” y “una parte importante del dinero que se está invirtiendo hoy en startups se está tirando”.

Por otro lado, también se habla de la dificultad de emprender en España, donde es “casi ilegal, y no digamos innovar. Aquí muchas de las cosas realmente innovadoras están prohibidas”.

A continuación entra en harina hablando de los emprendedores, desmitificando el concepto la feliz idea revolucionaria que te hará rico. Muchas de las empresas de éxito no fueron las primeras, como puede ser el caso de Google. Lo importante no es llegar antes, sino llegar mejor.

En el libro también “se carga” el mito de la innovación. Hay empresas innovadoras de éxito, pero también hay empresas que se dedican a copiar y son muy rentables, o empresas que en su día fueron innovadoras, pero hace mucho que no innovan y les sigue yendo bien. De hecho, Google se dedica a comprar empresas y hace mucho que no inventa nada.

Se repasan algunos conceptos como el Canvas o la metodología Lean Startup, y a mitad del libro se entra a hablar en profundidad de la figura del inversor y lo que busca cuando invierte. Quizás esta parte es la más interesante, ya que se nota la experiencia del autor como inversor profesional, además de explicarnos su propia estrategia de inversión. Quizás en otra entrada amplíe un poco lo referente a la inversión y la estrategia.

En el libro se comentan muchas cosas interesantes, pero me voy a quedar con tres ideas que me parecen muy importantes y que personalmente comparto al 100%:

La principal fuente de financiación de una empresa son los clientes: Para mí es lo más importante. Estamos todo el día oyendo hablar de buscar inversores, lograr una buena valoración de nuestro negocio y rondas de financiación, pero al final lo importante son los clientes, ya que son la clave de la viabilidad de una empresa.

La internacionalización: Hay quien piensa que internacionalizar es invertir y gastar fuera. Internacionalizar es vender fuera. Primero prueba a fondo tu mercado y cuando tengas algo realmente bueno que exportar, sácalo al mundo sin complejos.

Cuando te presentes a un inversor olvídate de Powerpoints, puestas en escena, Excel con previsiones, etc. El inversor quiere saber “quién eres, qué estás haciendo, cómo has llegado aquí y qué te propones. Cómo surgió la idea y por qué crees que es una buena oportunidad de negocio”. Si al inversor le interesa, ya hará él sus números.

En definitiva, me ha gustado mucho el libro y creo que se pueden sacar muchas cosas de provecho de él. Lo recomiendo a los lectores de este blog, al igual que lo he recomendado a algunos amigos últimamente.